
Entre muchos otros aspectos el Hatha Yoga trabaja el cuerpo, la respiración, la concentración y la relajación.
LLas asanas y posturas purifican y revitalizan el sistema nervioso, tonifican las articulaciones y la musculatura y refuerzan el cuerpo, sus posibilidades y sus limitaciones, haciendo que sea más flexible.
Con ejercicios de respiración, abrimos espacios, movilizando la energía vital consiguiendo calmar la mente.
El Yoga que se propone nos ayuda a mejorar la concentración y encontrar un estado meditativo. Con la relajación se liberan las tensiones.
La práctica del Yoga fomenta la salud, la juventud y la longevidad y ayuda a tener una visión más clara, a liberar la mente y a vivir con más plenitud.
El embarazo es un periodo de profundas transformaciones físicas y mentales. Los sentimientos de la futura madre son confusos, se dividen entre la alegría de crear una nueva vida y el miedo a lo desconocido.
El Yoga nos puede ayudar a encontrar harmonía física dentro de un cuerpo que se transforma y la harmonía espiritual con el ser siempre presente y misterioso que crece dentro.
La pelvis; y aprenderemos a colocarla para evitar problemas lumbares o ciáticos.
El perineo; a través de ejercicios precisos, para tonificarlo o relajarlo.
La columna vertebral, eje central del cuerpo. Para evitar tensiones que se fijen a la parte baja de la espalda o entre los omoplatos.
La respiración para tener recursos en el momento del parto y optimizar el esfuerzo.